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Tlacotalpan, Ver. a 16 de Diciembre de 2009-12-29
Todos los integrantes de la Asociación Civil, Gran Teatro Netzahualcoyotl, nos unimos a la pena que embarga a la Familia Márquez Silva y hacemos votos por que el Señor Nuestro Dios les de la resignación y el confort espiritual que necesitan en estos momentos, por la irreparable pérdida del Cap. Raúl Márquez Martínez fallecido el día de ayer.
Hablar del Cap. Raúl Márquez es hablar de una persona cabal, con un carácter bien definido, con convicciones personales a prueba de todo, pero también hay que hablar sobre todo de la persona con una sensibilidad poética como pocos, cultivador de la cultura y el arte, y sin duda hay que hablar también del hombre dedicado por completo en cuerpo y alma a su familia, como nos lo hizo saber en su reciente obra titulada “Más luceros, décima,soneto,romance” que presentara hace algunos años.
Rául Márquez Martínez pasó de las palabras a los hechos, participando en diversas oportunidades en proyectos importantes para el deporte, la cultura y las artes Tlacotalpeñas, pero sin duda alguna, destaca su impotante participación en la reconstrucción de este Majestuoso Teatro, ya que èl, junto con un grupo de distinguidas tlacotalpeñas y Tlacotalpeños encabezados en ese entonces por Don Manuel Aguirre Uscanga, hoy igualmente fallecido, constituyeron la Asociación Civil Gran Teatro Netzahualcoyoltl, pasando a ser el secretario fundador, sin duda la pasiòn con que Raúl vivía los compromisos que contraía, fuè un importante motor que ayudó en mucho a que el Gran Teatro Netzahualcoyotl, sea la joya que hoy es, sin duda es también una pérdida irreparable para la Asociación Civil Gran Teatro Netzahualcoyotl y nuevamente a nombre de la misma asociación le damos nuestro más sentido pésame a toda la familia.
Y para terminar, me voy a permitir leer un fragmento de una pieza poética del también extinto Jesús Orta Ruíz “El Indio Nabori” con quién Tú Raúl, compatiste el escenario en varias ocasiones, sobre todo en la Cuba natal de tu querido amigo Nabori.
No me asusta morir…Sólo lamento
no tener ojos para ver las cosas
que se transformarán: zarzas en rosas,
lobos en hombres, polvo en monumento.
No me asusta morir… Sólo lamento
se sordo como el frío de las losas
cuando vengan las músicas gloriosas,
cuando una larga risa sea el viento.
Sólo lamento no tener mi tacto
cuando sea concreto el mundo abstracto
que en crisoles de sueño se moldea.
No me asusta morir… Sólo lamento quedarme quieto cuando todo sea la perfecta expresión del movimiento.
Descanse en paz, Cap. Raúl Márquez Martínez
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