RECORDANDO A NABORÍ     III
 
El 30 de Septiembre de ese 1996,-día siguiente de la presentación de mi libroy fecha de nacimiento de Don Jesús-; después de haber desayunado en el Hotel Doña Lala y sentados alrededor de una mesa rectangular; colocado en la cabecera Don Jesús y en sentido contrario a las manecillas del reloj Guillermo Cházaro, José López "Sevilla", Miguel García "Candiota, Diego López, Mariano Martínez, Renaél González, Oscar Zuloaga y el que escribe; el "Indio Naborí" dirigiéndose a mi, propuso que con motivo de la Fiesta de San Miguel, hiciéramos una DÉCIMA al ALIMÓN.
 
Para no dejar descubierta mi ignorancia, con mi silencio afirmé la iniciativa; salvando mi situación Guillermo, que estaba enterado de que el "término taurino" aplicado a la Décima, era traducido como la "suerte", en que cada uno de los poetas, da vida a un verso y en un momento dado, queda estructurada una Espinela.
 
Guillermo, dándose cuenta de que éramos solo NUEVE; con toda la ventaja del mundo y con unos versos ya hechos, se adelentó diciendo:
 
para que Don Jesús termine con el DÉCIMO VERSO, empiezo con los DOS PRIMEROS:
 
                                                                                               Espinela al ALIMÓN
 
                  Guillermo             Tlacotalpan               Invoco a la Candelaria
                  Guillermo             Tlacotalpan           y a los ángeles del cielo,
                  Sevilla                 España                     aquí, yo encuentro consuelo
                  Candiota              España        de esta gente extraordinaria.
                  Diego                  Tlacotalpan        En mi tierra solidaria
                  Mariano               Tlacotalpan              con su alegre caserío,
                  Renaél                 Cuba                       se vuelve calor el frío
                  Oscar                   Colombia                 con la estrofa de Espinel,
                  Raúl                     Tlacotalpan              el día de San Miguel 
                  Indio Naborí          Cuba                      donde va cantando el río.
 
 
Bien, terminamos el desayuno y coincidimos en dirigirnos hacia el zócalo, para visitar el Santuario de la Vírgen de la Candelaria, tal y como Don Jesús lo había sugerido.
 
Llegamos a la Capilla y en el altar, frente a la Candelaria, Guillermo sugirió expresáramos algún pensamiento para que iniciara Don Jesús; a lo que él, respondió:
 
Desde que entré al lugar...estoy orando...pero lo hago en silencio...
 
En la casa de ustedes, fue nuevamente un momento inolvidable; Don Jesús volvió a deleitar a familiares y amigos, con su inigualable poesía.
 
Anécdotas; el "Romance del Árbol" y el de los "Zapatitos Blancos",-ambos sugeridos por Renaél-, y las tristes y hermosas Décimas "La fuga del ángel" en memoria de su hijito ausente.
 
Improvisaciones de Candiota, Sevilla y Oscar Zuloaga; Renaél,-para mi el poeta más importante después de Naborí-,nos deleitó con sus inigualables figuras poéticas, dedicándome de puño y letra el nostálgico tema:
 
A orillas del Papaloapan 
                                                                                         Espinela
 
Camino sin rumbo por
la orilla del Papaloapan,
águas turbias que se escapan-
hacia el mar, río mayor.
El cielo gris, llovedor.
Una brisa suave incuba
huevos de agua, hace que suba
la sombra y tape reflejos
del sol...y yo, lejos, lejos,
de todo lo que amo en Cuba.
 
Renaél González Batista
 
Tlacotalpan, 29 de Septiembre de 1996         7:30 A.M.
 
 
 
Candiota y Sevilla, no quisieron quedarse atrás, y haciendo uso de su repentismo alpujarreño, realizaron esta sentida
 
                                                                                        Espinela al Alimón
 
             HOY
 
                                 Candiota           Hoy, soy más grande que ayer,
                                 Candiota           mañana seré  más grande,
                                 Sevilla              cuando por mi tierra ande
                                 Sevilla              no dejaré de crecer.
                                 Candiota           Vuestro recuerdo ha de ser
                                 Candiota           la ternura de mi pan.
                                 Sevilla              Los que vinieron se van
                                 Sevilla              honrados por nuestros modos.
                                 Candiota          ¡Que Dios nos bendiga a todos
                                 Sevilla              en casa del Capitán!                  
 
                           Tlacotalpan, Septiembre 30 de 1996                             Candiota y Sevilla          
 
Llegó el inevitable momento de la triste despedida.
 
¡Qué suerte la de haber tenido la oportunidad de estar tan cerca de grandes figuras y compartir el tiempo con ellos!
 
¡Qué suerte la de haberlos recibido aquí en mi casa!
 
Qué suerte la de haber conocido a dos de los Inmortales de la Literatura Iberoamericana contemporanea, los Cubanos:
 
Don Jeús Orta Ruiz  -El Indio Naborí-
y
Renaél González Batista
 
A partir de esta fecha, año con año cada 30 de Septiembre,felicitaba a Don Jesús vía telefónica, manteniendo siempre comunicación abierta con su querida esposa Eloína
 
En el año de 1997, estando en la Habana de paso hacia el V Encuentro Iberoamericano de la Décima y la XXX Jornada Cucalambeana en Las Tunas; le hablé para que de ser posible, me recibiera en su casa del Vedado, invitando a que me acompañaran al Licenciado Mancho de la Maza, al Profesor Armando Gutiérrez y a Mariano Martínez.
 
Con el mayor de los afectos, fuimos recibidos por él y por Eloína.
 
En un momento dado, dirigiéndose  a mi, Don Jesús me dijo:
 
Raúl, antes que comentemos que han hecho de nuevo, dime los "Ocho Luceros"
 
Estuvimos en su casa, por más de CUATRO HORAS.
 
¿Cómo olvidar la humildad de alguien tan GRANDE?..
 
Ese mismo año que le hablé para felicitarlo en su día; al contestarme, me comentó que iba llegando del Reconocimiento que le habían ofrecido en la presentación de su libro
"Desde un mirador profundo" , y que se encontraba muy contento con las muestras de cariño recibidas.
 
No perdí la oportunidad para decirle:
 
Don Jesús, espero en algún momento, poder contar con un ejemplar de ese libro.
 
Inmediatamente me respondió:
 
Raúl, en este mismo instante lo estoy guardando y te lo entregaré cuando nos volvamos a encontrar.
 
Coincidimos en Octubre de 1998 en Las Palmas de la Gran Canaria, en el VI Encuentro Festival Iberoamericano de la Décima; pero aunque en esa semana, disfruté de su compañía inclusive durante gran parte de una velada en el Teatro siempre al lado de Eloína, sentía que no era ni el lugar ni el  momento, para recordarle la promesa de su libro.
 
En el Otoño de ese mismo año, en compañía de mi hijo Raúl, regresé a la Habana y nuevamente en su Mansión, estando presentes el Poeta  Escritor Presidente del Comité Internacional de la Décima Waldo Leyva, y tres jovencitas estudiantes de Filología, disfrutamos de una hermosa reunión en compañía de su poesía y unas copas de tequila, que habíamos llevado de México.
 
Cuando consideré oportuno el momento, me acerqué discretamente a Eloína y le dije:
 
¿tu no sabes si Don Jesús me tiene por ahí guardado el libro
"Desde un mirador profundo"
que me prometió?
 
A lo que de inmediato me respondió:
 
Ten la seguridad, de que te lo tiene guardado, pregúntale.
 
Al hacerlo, Don Jesús de inmediato le sugirió a Eloína trajera un libro, preguntándole al mismo tiempo a Waldo, que cómo eran las jovencitas que nos acompañaban; al hacer Waldo la descripción, dándole el libro le dijo:
 
Le voy a dedicar el libro a Raúl, escribe por favor:
 
Vaya este libro a Raúl,
un poeta donde suena,
el agua fresca y serena
del Papaloapan azul,
y a su hijo, que sin ocul-
tar nunca su corazón,
han venido a mi mansión
con tres muchachas hermosas,
que ríen como tres rosas
del jardín de la ilusión.
 
Un abrazo fraternal
 
Le acercó Waldo el libro, y llevándole la mano, Don Jesús escribió su nombre
 
Fechado el 02 de Noviembre de 1998 
 
 
Hablando de memoria, -posiblemente en el año 2000-, no recuerdo por qué razón me enteré de que Don Jesús Orta Ruiz "El Indio Naborí", daría una Conferencia Magistral en una de las salas del IVEC.
 
Sobre el tiempo, me alisté invitando al Doctor Ranulfo Lara "El Pichi", para que me acompañara a estar en el Evento, donde estaría sentada entre nosotros, mi queridísima Eloína.
 
Al terminar la Conferencia, Eloína me dijo:
 
 ¿no le vas a decir nada al Indio?
 
Me paré, lo felicité e hice mención del obsequio de su libro "Desde un mirador profundo" dedicándole una Espinela, en las que adopto cada una de las palabras finales de cada verso de su tema; veamos su Décima:  
 
 
Desde un mirador profundo
                                                                      Espinela
 
Estoy viendo como quien
sueña en una noche triste,
paisaje que ya no existe
con ojos que ya no ven.
Magia de supremo bien
hay en el recuerdo mío,
cuyo virtual poderío
desde un mirador profundo,
está repoblando el mundo
que se me quedó vacío.
 
                                                                          Don Jesús Orta Ruiz -Indio Naborí- 1922-2005
 
 
Veamos la adopción de las palabras finales de sus versos:
 
De su mirador profundo
                                                                                                 Espinela
 
Va mi verso para quien
su tierna mirada triste,
contempla un jardín que existe
y que mis ojos no ven.
Sembré semillas del bien
de su jardín en el mío,
donde con el poderío
de su mirador profundo,
hará brotar en mi mundo
 flores, de un surco vacío...
 
   Veracruz Ver. Noviembre de 2000                              Cap. Raúl Márquez Martínez
 
 
En el año 2002, estando en Tlacotalpan en la Casa de Cultura con Waldo Leyva, le coomenté que tenía toda la intención de visitar a Don Jesús ese año; a lo que me contestó con una muestra de afecto:
 
hazlo, a Cházaro y a tí, los tiene en en lugar muy especial...
 
En el año 2003, el 30  de Septiembre que le hablé para felicitarlo y comprometerme a estar con él, en la siguiente  Primavera, me respondió, con su cariñosa y pausada voz:
 
Raúl, la puerta de mi casa, se abre sola cuando tú la tocas...
 
Por situaciones especiales de la vida, no volví a ver a Don Jesús, aunquecomo decía en un principio, hablaba con él, cada año.
 
El 30 de Diciembre de 2005, aunque me encontraba en Cancún; fue hasta el día 14 de Enero que mi hijo me informó a Tlacotalpan, que Don Jesús habíapartido, hacia su silencio enterrado.
 
Amigos de mi hijo, enterados de mi admiración  por "El Indio Naborí", le dieron la noticia.
 
El 15 de Enero, hablé con Eloína  para expresarle mi sentir, e informarle que estaba muy cerca de la Habana ese 30 de Diciembre, comopara poder estar con ellos ese momento.
 
Simplemente me dijo: Raúl, fué muy rápido, gracias, no te hubiera dado tiempo.
 
Leí, lo que había escrito por Don Jesús, y tiempo despues en Abril, se lo hice llegar de manera personal, con la Decimista Eliana Lili
 
 
Eloína, recibe mi cariño con un beso en la frente
 
                                                                                                           Poeta, con la agonía
                                                                                                                      de no atrapar la expresión,
                                                                                                          de ti, de tu corazón
                                                                                                        me vino la poesía.
 
Don Jesús Orta Ruiz 1922-2005
 
 
NABORIANA
 
En donde habita la esencia:
los pájaros del olvido
jamás podrán hacer nido
en las ramas de la ausencia.
La huella de tu presencia
llevaré dentro de mi;
y arrodillado por ti
elevando una plegaria,
hoy pido a la Candelaria
por tu alma, Naborí...
 
No pude aprender de ti
 a escribir con tu soltura,
ni a ver en la noche obscura
con tus ojos, Naborí...
Recuerdo cuando te vi
llegando con tu equipaje;
era tu palabra encaje
que bordaba tu silueta,
y tu ropaje, Poeta,
la etiqueta del lenguaje.
 
Heredaste la dulzura
de tu "padre analfabeta",
y en su agonía el Poeta
te regaló su ternura.
Naborí; hoy en la obscura
soledad donde has quedado,
con un verso perfumado
para esa blanca quietud:
¡ deja sembrar un laud
en tu silencio enterrado !...
 
      Cap. Raúl Márquez Martínez
Tlacotalpan Ver. Enero 15 de 2006
 
 
En 1995, en una de tantas y frecuentes entrevista que le hacían los medios, el Periodista Roberto Rodríguez Méndez, le preguntó a Don Jesús:
 
¿Cómo cree que lo recordarán los Estudiosos y los Poetas?
 
Don Jesús, en un pensamiento dedicado a los suyos, le contestó:
 
Sobre eso, me hago ilusiones, y así, puedo expresarlo en uno de mis Sonetos que titulé:
 
UNA PARTE DEL CREPÚSCULO
 
Vendrá mi muerte ciega para el llanto,
me llevará, y el mundo en que he vivido
se olvidará de mi, pero no tanto
como yo mismo que seré el olvido.
 
Olvidaré a los muertos y a mi canto,
olvidaré tu amor siempre encendido,
olvidaré mis hijos y el encanto
de nuestra casa con color de nido.
 
Olvidaré al amigo que más quiero,
olvidaré a los héroes que venero.
Olvidaré las palmas que despiden
 
al Sol. Olvidaré toda la Historia.
No me duele morir y que me olviden,
sino morir y no tener memoria.
 
Don Jesús Orta Ruiz "El Indio Naborí" -Cuba- 1922.2005-
 
 
Puesto de pie para terminar estos pensamientos RECORDANDO a NABORÍ, precisamente hoy 30 de Diciembre de 2006, acabo de hablar por teléfono con Eloína, y le he prometido  estar con ella, Dios mediante en el Verano de 2007.
 
NABORÍ:
 
JAMÁS PODRE OLVIDAR, MI ACERCAMIENTO A TU MIRADOR PROFUNDO.
 
Desde mi verde ribera
 
Cap. Raúl Márquez Martínez

 

© Desde mi Verde Ribera
Tlacotalpan, Veracruz, México.